EE.UU. pide a bancos identificar esquemas financieros ligados a migrantes indocumentados
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), emitió una alerta formal dirigida a las instituciones bancarias para que refuercen la supervisión e identifiquen esquemas financieros utilizados para facilitar la contratación y el movimiento de dinero de trabajadores indocumentados. Esta medida da seguimiento a las recientes disposiciones y órdenes ejecutivas dictadas por la administración de Donald Trump para endurecer el control financiero sobre la inmigración ilegal.
De acuerdo con las pautas de las agencias reguladoras, el ecosistema bancario deberá poner especial atención a patrones operativos que vulneran el sistema fiscal y laboral del país:
Mecanismos bajo la mira regulatoria
La FinCEN detalló que las redes que operan al margen de la ley suelen apoyarse en el sistema bancario tradicional para mover flujos de dinero y pagar salarios evadiendo controles fiscales. Los principales esquemas bajo vigilancia son:
- Robo y uso de identidad falsificada: Utilización de datos de ciudadanos o residentes legítimos para dar de alta perfiles de nómina o abrir cuentas puente.
- Empresas fantasma o fachada: Corporaciones ficticias creadas con el único propósito de triangular fondos, ocultar la identidad de los empleadores reales y facilitar la contratación ilegal masiva.
- Fraude fiscal: Estructuras comerciales dedicadas a eludir de manera sistemática las declaraciones de impuestos correspondientes a las plantillas de trabajadores.
Impacto y alcance en el sistema bancario
El endurecimiento de estas directrices de supervisión impone una mayor responsabilidad de debida diligencia a los bancos y proveedores de servicios de pago. Las instituciones financieras se verán obligadas a reportar de manera inmediata cualquier actividad sospechosa relacionada con el uso de identificaciones y transferencias de alto riesgo.
Contexto de la medida: Esta alerta se emite en un escenario donde el ejecutivo estadounidense ha puesto sobre la mesa la posibilidad de restringir el acceso a herramientas bancarias tradicionales, congelar recursos de procedencia irregular y acotar el uso de métodos de identificación alternativos para el envío de dinero al extranjero.
Especialistas financieros y defensores de los derechos de los migrantes advierten que esta estrategia incrementará las trabas operativas no solo para los indocumentados, sino también para empleadores y diversos sectores comerciales que dependen de los flujos de pago digitales y de la banca de consumo formal.






