Del viñedo a la copa: Parras del Altiplano apuesta por poner a Venado en el mapa del vino mexicano
– La cuarta edición de la Vendimia reunió a visitantes de distintas regiones y confirmó el crecimiento de un proyecto que apuesta por el turismo, el vino y el desarrollo económico del Altiplano potosino
Entre el aroma de los viñedos, el corte de racimos maduros y el tradicional pisado de uvas, Venado celebró la Cuarta Vendimia de Parras del Altiplano, una fiesta que se consolida como uno de los eventos enoturísticos más importantes del Altiplano potosino.
La jornada comenzó el pasado 1 de agosto en el Hotel Real Hacienda Copalillos con el corte de uva, para posteriormente trasladarse a la vinícola Parras del Altiplano, donde cientos de asistentes participaron en la tradicional fiesta de vendimia, acompañada de música, gastronomía regional y degustaciones de vino.
Detrás de este proyecto está Agustín Noriega Padilla, fundador y propietario de la casa vinícola Parras del Altiplano, quien residía en Querétaro, pero desde hace una década decidió regresar a su tierra natal para demostrar que el municipio tiene las condiciones para convertirse en un referente de la vitivinicultura nacional.
«Queremos ser la punta de lanza del vino en el Altiplano. La intención no es hacer un evento de un solo día, sino seguir creciendo hasta lograr que esta región tenga sus propias fiestas del vino y el queso, como sucede en otras zonas del país», expresó.
Una tierra con historia vitivinícola
Aunque para muchos Venado es un destino poco conocido, Noriega sostiene que la vocación vitivinícola del municipio tiene profundas raíces.
Recordó que hace varias décadas productores de la región cultivaban uva para Pedro Domecq, una historia poco difundida que demuestra que el territorio siempre tuvo condiciones para la producción de vino.
«Es una zona virgen, con enorme potencial. Llevo 25 años apostándole a mi pueblo y hoy estamos viendo resultados. La gente viene, disfruta, se siente en casa y quiere regresar con su familia», comentó.
Actualmente, San Luis Potosí cuenta con cinco casas vinícolas, pero Parras del Altiplano busca posicionarse como uno de los proyectos más representativos del estado.
Una vendimia que crece cada año
La fiesta ha mostrado un crecimiento constante desde su primera edición.
Según Agustín Noriega, la asistencia prácticamente se ha duplicado año con año, impulsando también la actividad económica y la generación de empleos.
Actualmente la empresa genera alrededor de 30 empleos directos entre viñedos y vinícola, además de los beneficios indirectos para hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios durante la temporada de vendimia.
«Más que vender vino, estamos formando una cultura del vino. La gente pierde el miedo, aprende, conoce el proceso y termina enamorándose del producto», explicó.
El productor reconoce que uno de los principales retos para las pequeñas vinícolas mexicanas es competir con marcas internacionales ampliamente conocidas por los consumidores.
Asegura que muchas cadenas comerciales aceptan comercializar productos regionales, pero no los promueven con la misma fuerza que las etiquetas consolidadas.
Por ello, considera que las redes sociales y la recomendación de los propios visitantes se han convertido en la mejor herramienta de promoción.
«Nosotros competimos con calidad. Elaboramos un vino cien por ciento natural, con fermentación tradicional y procesos que duran alrededor de año y medio, cuando muchas marcas industriales producen en seis meses. Esa diferencia se refleja en los aromas, los sabores y la experiencia del consumidor», afirmó.
Producción en crecimiento y la mirada puesta en la exportación
Cada temporada la vinícola procesa entre 30 y 40 toneladas de uva, lo que permite producir entre 50 mil y 60 mil botellas anuales.
Aunque actualmente toda la producción se comercializa en México, el siguiente objetivo es abrir mercados internacionales.
«La exportación es la meta a futuro», señaló Noriega.
Más que apoyos económicos, el empresario considera que el principal respaldo que requieren proyectos como Parras del Altiplano es la promoción turística y la difusión.
«Simplemente que nos dejen trabajar y que nos sigan apoyando con promoción. Cada visitante que llega ayuda a incrementar la producción, fortalece el turismo y genera desarrollo para la región», expresó.
Mientras los asistentes levantaban sus copas para brindar por una nueva cosecha, la Cuarta Vendimia dejó claro que el proyecto de Parras del Altiplano va más allá de producir vino. Su apuesta es convertir a Venado en un nuevo destino del enoturismo mexicano, demostrando que el Altiplano potosino tiene tierra, historia y talento suficientes para competir con las regiones vitivinícolas más reconocidas del país.


















