Innovación

Dinosaurios habrían sido víctimas de una “mala suerte” cósmica; esto descubrieron sobre su extinción

Un estudio científico internacional ha arrojado nueva luz sobre el cataclismo ocurrido hace 66 millones de años, concluyendo que la desaparición de los dinosaurios no aviares fue el resultado de una auténtica “mala suerte” cósmica. La investigación determinó que el cuerpo celeste que impactó contra la Tierra y provocó una extinción masiva pertenecía a un tipo de roca espacial extremadamente raro y procedente de los confines más distantes del sistema solar.

A través del análisis avanzado de muestras de sedimentos marinos antiguos, los expertos lograron reconstruir la firma química del objeto, confirmando que el impacto que dio origen al cráter de Chicxulub en la actual península de Yucatán, México, fue un evento probabilísticamente excepcional.

El hallazgo: Una condrita carbonácea poco común

El equipo de investigadores centró su análisis en rastros minerales específicos distribuidos globalmente tras la colisión:

  • Firmas de isótopos de níquel: La aplicación de técnicas de medición ultraprecisas sobre los isótopos de níquel atrapados en las capas geológicas del límite Cretácico-Paleógeno permitió descifrar la naturaleza exacta del proyectil.
  • Clasificación del meteorito: Los resultados indicaron que el cuerpo celeste de entre 10 y 15 kilómetros de diámetro era una condrita carbonácea de la clase Ornans (CO). Este tipo de material destaca por ser uno de los componentes más antiguos y primitivos del Sistema Solar, caracterizado por una baja proporción de elementos volátiles.
  • Coincidencia excepcional: El geólogo Philippe Claeys, integrante del equipo científico, calificó el suceso como una coincidencia cósmica insólita. Destacó que el hecho de que el planeta fuera golpeado por un proyectil de composición tan inusual y origen tan remoto subraya la inmensa fatalidad que sufrieron las especies de aquella era.

Hipótesis sobre su procedencia remota

Aunque el meteorito se vaporizó por completo debido a la brutal energía liberada a una velocidad estimada de 64,000 kilómetros por hora, sus vestigios químicos permiten teorizar sobre su órbita original:

  • Cinturón de asteroides exterior: Los científicos plantean que la roca pudo haber sido desplazada desde las regiones más externas del cinturón de asteroides, en una zona cercana a la influencia gravitacional de Júpiter.
  • Regiones del sistema solar exterior: Otra de las hipótesis apunta a que el objeto provino de zonas ricas en escombros del sistema solar profundo, permaneciendo en trayectorias estables durante miles de millones de años antes de desviarse en ruta de colisión directa hacia la Tierra.

Una evolución alterna interrumpida: Los especialistas del estudio coinciden en que la probabilidad de recibir el impacto de una condrita CO de esas dimensiones es estadísticamente marginal en la historia geológica terrestre. De no haberse cruzado este rarísimo proyectil en el camino de la Tierra, las condiciones climáticas y la robustez de las cadenas alimentarias del Cretácico sugieren que la biodiversidad de los dinosaurios habría continuado prosperando, modificando por completo el curso de la evolución biológica y el surgimiento posterior de los mamíferos a escala global.

What's your reaction?

Excited
0
Happy
0
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0

You may also like

More in:Innovación

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *