ESTRÉS ACADÉMICO ¿AMIGO O ENEMIGO?
Por Juan Carlos Hernández Ascencio
El estrés académico es una reacción física, emocional y mental que aparece cuando las demandas del entorno educativo generan presión o sobrecarga. Puede presentarse tanto en estudiantes como en profesores y colaboradores como investigadores de la academia. El estrés en los estudiantes suele relacionarse con: exámenes, tareas, calificaciones, falta de tiempo y presión académica. En los profesores, puede surgir por: carga de trabajo, evaluaciones, responsabilidad académica, manejo de grupos, presión institucional y cumplimiento de objetivos de cada ciclo escolar.
En una investigación, realizada por estudiantes de la Licenciatura en Comunicación para Audiencias Digitales UAG, de la materia Opinion Pública se efectuó para conocer cómo afecta el estrés académico a estudiantes y profesores, e ella se busca identificar si el estrés funciona como una motivación positiva o si perjudica el rendimiento y bienestar emocional; además, la encuesta ayuda a comprender las experiencias y opiniones de las personas dentro del entorno educativo
En el trabajo de análisis cuantitativo, resultó en la encuesta y que fue respondida por 80 personas, de las cuales la mayoría fueron estudiantes (78.8%) y profesores (17.5%) Los resultados muestran que el estrés académico es frecuente, ya que la mayoría de los participantes eligió niveles altos de estrés en la escala del 1 al 5, principalmente el nivel 4.
Ante ello, se dan algunas recomendaciones para paliar en el tema no sobrevivas al semestre, organízalo usa agenda, calendario o recordatorios para no dejar todo al final; el playlist puede salvarte un poco la vida al escuchar música ayuda a relajarse y concentrarse. Resulta muy importante que dormir sí importa pues desvelarte parece productivo hasta que tu cerebro decide trabarse como wifi público.
Moverse un poco hacer ejercicio, caminar o estirarse ayuda a liberar estrés; descansar de las pantallas a veces el problema no es la tarea, son las 14 appsabiertas al mismo tiempo. Hacer pausas cortas y descansar unos minutos mejora la concentración y evita el agotamiento. Un tema importante es que no te exijas perfección está bien no hacer todo perfecto siempre.
Hablar con alguien y compartir lo que sientes puede ayudar a sentir menos presión. Hacer algo que disfrutes, como ver series, leer, dibujar, dormir, tocar pasto lo que te ayude a desconectarte unos momentos, te dará un alivio y tranquilidad para despejar la mente.
Para esta investigación se utilizó una encuesta realizada en Google Forms. La encuesta estuvo conformada por 10 preguntas dirigidas a estudiantes y profesores, con el objetivo de conocer sus opiniones y experiencias sobre el estrés académico. Participaron 80 personas en total y realizada a partir del 17 de abril del 2026 hasta el 6 de mayo del 2026.
A partir de los resultados obtenidos, se concluye que el estrés académico es una situación muy presente tanto en estudiantes como en profesores. Aunque en algunos casos puede funcionar como una motivación para cumplir metas y responsabilidades, la mayoría de las respuestas muestran que, cuando es excesivo, afecta el bienestar emocional, los hábitos y el rendimiento académico.
Queda claro con ello, que sobremanera el estudiantado no asimila el conocimiento bajo las condiciones de estrés y el docente podría generar estados críticos de estado de ánimo sin un adecuado manejo del estrés, la clave es la organización de la agenda para tratar un tema a la vez y darle la mejor solución a cada proceso.
Las principales causas identificadas fueron la carga de trabajo, los exámenes, la presión por resultados y la falta de tiempo. Además, muchas personas consideran que las instituciones educativas aún no ofrecen suficiente apoyo para manejar este problema. Por ello, es importante fomentar estrategias de organización, descanso y apoyo emocional que ayuden a reducir el impacto negativo del estrés académico y mejorar la calidad de vida dentro del entorno educativo. Mientras tanto, usted relájese y haga todo lo posible dentro de lo deseable y disfrute su trabajo, su estudio y de plano deje el estrés para otra ocasión. ¡Hágale pues!




